Bachillerato artístico

Este itinerario tiene un alto nivel de especialización y proporciona al alumno una formación básica que enriquece su sensibilidad estética y desarrolla los trazos necesarios para la realización efectiva de los procesos creativos comunes a todas las especialidades de arte y de diseño.

El alumno que desee realizar este itinerario ha de tener aptitudes para el dibujo e interés por ampliar sus conocimientos sobre el progreso y evolución de la humanidad en aspectos como el arte, la historia y la cultura. Abre las puertas a los estudios universitarios relacionados con el mundo artístico, desde Bellas Artes hasta actividades de estilismo de indumentaria, de decoración, de diseño…, pasando por la realización de producciones audiovisuales y multimedia.

Los viajes de Historia del Arte

“Nos hacemos semejantes
a aquéllo que contemplamos…”

Aforismo griego

El colegio propone un itinerario de tres viajes para los alumnos que cursan la asignatura de Historia del Arte en 2º de bachillerato: Madrid, Roma y París; así como visitas culturales a diferentes museos y lugares emblemáticos de nuestra ciudad, Barcelona. Estos viajes se hacen conjuntamente con el Colegio Abat Oliba Loreto.

¿Por qué, desde nuestros centros, otorgamos tanta importancia al estudio de la Historia del Arte? Esta materia, no sólo formará a nivel cultural e intelectual a nuestros alumnos, sino que les educará a reconocer la Belleza, que no es gesta banal. Decía Dostoyevski:

  • La humanidad puede vivir sin la ciencia, puede vivir sin pan, pero nunca podría vivir sin la belleza, porque ya no habría motivo para estar en el mundo. Todo el secreto está aquí, toda la historia está aquí.

Estamos convencidos de que Dostoyevski tenía razón: perder  la capacidad de reconocer la Belleza conlleva irremediablemente a una pérdida de la humanidad. Deseamos que nuestros alumnos se conviertan en adultos verdaderos, hombres y mujeres libres, para lo que ponemos a su servicio todos los instrumentos que poseemos, uno de ellos es sin duda el encuentro con la obra de arte.

Pero no hay que olvidar que la finalidad concreta de los viajes es académica, de modo que en ellos realizaremos clases, como las que se hacen en el centro escolar pero en el Musée du Louvre, el Prado o San Luigi dei Francesi. Como la naturaleza de las clases in situ es diversa de la del centro escolar (no presenta la unidad de las lecciones pensadas por un profesor, ya que las obras no siempre están ordenadas cronológicamente en los museos ni en las ciudades) al regresar se les entregará una tabla de contenidos básicos indicando las etapas, los autores y las obras que hemos visitado, para facilitar que los alumnos puedan reorganizarse los apuntes y así examinarse mejor.

Nuestros alumnos explican…

Todos teníamos claro que íbamos a ver museos y nos habían anticipado que pasaríamos muchas horas de pie apuntando. Y no nos engañaron. La ciudad preciosa, mucho caminar, observar y escribir. Pero para lo que nadie estaba preparado fue la intensidad del viaje. El hecho de ver las obras en directo, hacer experiencia de ellas y las charlas que surgieron las dos noches que pasamos en la capital nos dejaron a todos meditabundos, fascinados e incluso inseguros.

Estábamos rodeados de belleza por todas partes y esta nos interpelaba, nos pedía que la contemplásemos y, en ese momento, no éramos nosotros los que observábamos sino que la pintura nos miraba a nosotros. Exigía una atención, suplicaba casi ser oída, que la aceptáramos en nuestras vidas. Y es que tras cada obra hay un respeto, algo trascendente e inexplicable que plasma cada artista para él mismo pero también para el resto del mundo. Nos alteramos ante una obra de arte porque somos conscientes de que solo el ser humano es capaz de expresar tanto en un lienzo o cacho de pared con colores y un pincel.

El arte es un misterio. Hay que atreverse a mirarlo a la cara, explorarlo y dejar que te hable, que te permita formar parte de ella. De este viaje regreso llena, pletórica. Nueva. Gracias por todo.

P.S.

Este viaje ha valido la pena. En estos tres días mi vida ha cambiado, aunque el cambio sea muy poco perceptible. No ha cambiado de manera que ahora soy más amable o que me ha tocado la lotería y tengo más dinero, sino que ha cambiado mi forma de ver la realidad. Supongo que aún no se advierten los cambios que esto ha supuesto en mi persona, pero espero y deseo que a la larga estos vayan apareciendo.

Caminando entre obras de arte de grandes artistas de diferentes épocas y lugares, he visto que hay algo que todos tienen en común y es el deseo de eternidad, de trascender en la historia, el miedo a la muerte y al olvido. Todos, de una manera u otra, expresan esto en sus obras, y observándolas me han transmitido a mí este mensaje. Ahora soy consciente de que, como todos los humanos, tengo ese deseo en mi interior, un deseo que intento saciar pero que no encuentro la manera. Gracias al encuentro con mis compañeros y los dos profesores que nos acompañaban he visto que no soy la única que está en esta situación, sino que todos estamos igual (más o menos) y que hablando y escuchando la experiencia de los demás me ha ayudado a entender la mía. Compartir este viaje con todos ellos es lo que ha hecho que haya sido tan especial, porque necesitabas de los demás para darte cuenta de ciertas cosas, este camino que hemos hecho en el viaje no hubiera sido posible sin la ayuda de los demás. Todo lo que hemos hablado me ha llegado al corazón y me ha emocionado como nunca. Yo antes ya había escuchado todo esto, pero a mí nunca me llegaba nada, y aun no me creo que al escuchar exactamente lo mismo pero en un ámbito distinto y con gente diferente me haya cambiado la vida.

Al fin y al cabo este viaje ha sido una de las mejores experiencias de toda mi vida.

J.C.

Necesitaba ésto. Necesitaba que la realidad se pusiera delante de mí y me llamara diciendo: Esto es un regalo, y Esto es para ti. Y me pregunto: ¿Qué he hecho para merecerlo? ¿Por qué yo, ahora y aquí?

Me encuentro rodeada de belleza, en todas partes y en todo momento, pero no consigo darle el valor que realmente tiene. Paso por delante de ella, la miro y huyo. No me detengo a contemplarla como merece. Hasta que llega un momento que todo se interrumpe. Observo. Mi corazón se ablanda. Se detiene. No tengo palabras. ¿Qué decir ante semejante belleza? La palabra no es suficiente. Es algo mucho más grande. Es misterio. Comporta una verdad que está por encima de todo y de todos. Pero aun así penetra en mí, y en mi alrededor. Reconocemos algo en ella que nos fascina. Provoca sensaciones. Lágrimas. Silencio. Y es que poner tu persona delante de una obra de arte, es ponerte delante de una realidad, una verdad, un artista, un hombre vivo. Uno que quiere hablarte, quiere contarte algo verdadero, algo para ti, para mí. Algo para todos. Y tú tan solo te detienes. Contemplas. Algo dentro de ti se mueve, sin saber la razón y sin quererlo, lo sientes. Pero ¿qué es? No hay una respuesta en la que pueda reducirse. Cualquier cosa le queda demasiado pequeño. Y reconoces el amor que tiene el artista, el amor por querer comunicarte algo que puede salvarte y sacar aquello más profundo de ti. Y encuentras un valor en cuanto uno alcanza reconocerse y conocerse ante la obra de arte. Entonces tan solo piensas: espero poder algún día poner el amor en algo como lo hacen ellos y así poder decir algo grande al mundo. Ahora solo queda decir: Gracias.”

A.R.

“Desesperación. Das un paso adelante, penetras en una solemne sala repleta de pinturas oscuras y de personas que se interponen entre tú y las obras. Ninguna llama especialmente tu atención…Hasta que sucede. Haces contacto visual, reconoces la obra de arte que ya habías visto antes en incontables ocasiones pero esta vez, para tu sorpresa, hay algo distinto. “¿Qué es diferente?”, te preguntas y, de manera involuntaria, tus pies toman acción y te guían, abriéndote camino por entre medio del tumulto de gente hasta llevarte a tu destino. Una vez delante de la pintura te quedas en blanco, únicamente está ella y tú, una obra de arte frente a ti y tú frente a ella, todo lo demás se desvanece como humo en el aire. Contemplas lo que tienes delante, la profundidad en esos ojos absorbentes. No te percatas pero cada vez te acercas más y más, los centímetros poco a poco se van reduciendo y es en ese punto en el que te das cuenta de que la desesperación, la intensa gravedad en su mirada, te ha cautivado completamente. Tienes la cara casi pegada al cuadro, admirando cada una de las pinceladas. Pero de repente, vuelves a la realidad, sales de ese estado de ensoñación casi místico. Das dos pasos hacia atrás, te alejas de nuevo para volver a admirar la pintura en su totalidad, y sin embargo es demasiado tarde, ya estás hechizada, vuelves a acercarte mientras te preguntas: ¿Por qué me siento así? Y lo bueno llega cuando caes en la cuenta de que ni siquiera sabes cómo te sientes, ¿mal?, ¿bien?, ¿triste?, ¿alegre?, ¿angustiada?, o quizás una mezcla de todos ellos, o quizás nada. Da igual, no importa; lo único de lo que tienes certeza es que no te sientes igual que hace unos minutos; ha devorado parte de tu ser. ¿Qué es lo que tiene para hacerte sentir así? ¿Cómo un poco de pintura negra, blanca, marrón y roja puede llegar a hacerte estremecer de tal manera, vivir la angustia, miedo, dolor o desesperanza que sienten esos ojos desorbitados? ¿Cómo una persona de carne y hueso puede crear tal belleza? Y, ¿por qué me siento así habiendo visto esto ya anteriormente (eso sí, en una pantalla o un libro)? Sin duda, sólo por haber experimentado todo esto en primera persona, puedo decir que este viaje ha merecido la pena.”

V.W.

“Goya me ha cautivado de pies a cabeza, ha despertado algo diferente, que Velázquez, el Greco o Dalí se acercaban a rozar; pero que, sin embargo, Francisco de Goya ha llegado a tocar.

Lo ha conseguido con la sección de Pinturas Negras. La primera vez me fascinó la potencia que recreaban todos los cuadros juntos, y hace dos días, cuando volví a entrar en esa habitación tan oscura; me pregunté qué era lo que provocaba un estallido de emociones, qué había en el pesimismo de esos cuadros que tanto me llamaban la atención. ¿Será la historia que hay detrás de cada uno? ¿Será la manera que tiene de reivindicar su pensamiento? ¿O simplemente será la actitud inconformista que tanto le caracteriza y que bien sabe empatizar con la mía?”

L.M.

Fechas de los viajes del curso 2017 – 2018

  • MADRID: 28-29-30 de septiembre 2017
  • ROMA: 13-16 diciembre 2017
  • PARÍS: marzo 2018

Los vídeos que nos acompañan….

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